top of page
Buscar

Aprender Sintiendo: ¿qué tienen que ver las emociones en el aprendizaje?

¿Cómo se entrelazan nuestras emociones y experiencias con el proceso de aprendizaje? ¿Cómo podemos usar este conocimiento para aprender de manera más eficiente, y por supuesto, entretenida? En este blog voy a compartir algunos interesantes descubrimientos de la neurociencias y tips para que puedas aplicarlos en la vida diaria.



1. ¿Cómo aprendemos? ¿Es el aprendizaje solo una función del cerebro?


Desde dar nuestros primeros pasos hasta tocar un instrumento musical complejo, el aprendizaje es un proceso constante a lo largo de nuestras vidas.


Antiguamente se creía que aprender era únicamente un proceso cognitivo. Sin embargo, las investigaciones actuales en neurociencias revelan que es mucho más complejo y está intrínsecamente ligado a nuestras emociones.


El cerebro no aprende simplemente repitiendo información; más bien, consolidamos conocimientos a través de la acción, el movimiento, la creación y la emoción.

De acuerdo con la teoría de Hebb (1950), aprendemos formando nuevas conexiones sinápticas entre neuronas. En sus palabras, “El aprendizaje es una nueva relación que se establece entre neuronas y recordar es mantener esa relación activa”. ¡Esto quiere decir que cada vez que aprendemos transformamos nuestro cerebro!


Al aprender, se crean y fortalecen nuevas conexiones neuronales, lo que aumenta la eficiencia y velocidad de la comunicación cerebral. Esta capacidad se denomina como neuroplasticidad.


Pero hay un aspecto adicional: las emociones y la motivación son fundamentales en el proceso de aprendizaje. Las experiencias emocionales positivas pueden mejorar la retención y eficacia del aprendizaje, mientras que la motivación fomenta la perseverancia y profundización en el conocimiento.





2. El aprendizaje como proceso afectivo: Aprender es emocionarse


“La disposición emocional del alumno, determina su capacidad para aprender” Platón

Esta interconexión demuestra que emoción y cognición son inseparables. Según la psicóloga Begoña Ibarrola, las emociones son clave en el proceso de aprendizaje, actuando como custodias de nuestra memoria. Tendemos a recordar aquello que nos emociona o vivimos con intensidad emocional. El cerebro selecciona y retiene basándose en nuestras emociones, que sirven como el pegamento de nuestros recuerdos.


Cuando la curiosidad se despierta, nuestra atención se agudiza y comienza el proceso de aprendizaje. Las emociones no solo facilitan el almacenamiento y la evocación de memorias, sino que también enriquecen la elaboración de contenidos relacionados con cualquier función mental.


Aprender es mucho más que un acto intelectual; es una experiencia integral que involucra nuestro ser completo. Cuerpo, mente, emociones y recuerdos se entrelazan, creando un aprendizaje que es parte fundamental de nuestra esencia. Lo que aprendemos y comprendemos se fusiona con nuestra identidad y percepción del mundo, convirtiéndose en un aspecto integral de quiénes somos.




3. ¿Cómo se relacionan nuestras emociones con el aprendizaje?


Es evidente que ciertas emociones pueden favorecer nuestro proceso de aprendizaje, mientras que otras pueden perjudicarlo o entorpecerlo, todos lo hemos experimentado a lo largo de nuestra vida. Entre las emociones o estados emocionales más beneficiosos para el aprendizaje se encuentran:


1.º Confianza en uno mismo

2.º Entusiasmo por aprender

3.º Confianza en los demás

4.º Expectación, asombro

5.º Sensación de triunfo

6.º Curiosidad


Por otro lado, hay emociones que limitan el pensamiento y dañan de forma severa el proceso de aprendizaje como por ejemplo:


1.º Miedo, ansiedad

2.º Ira, enfado

3.º Culpabilidad

4.º Envidia, celos

5.º Aburrimiento

6.º Tensión.


¿Alguna del listado llama tu atención?




- 👀 Nota adicional sobre el Estrés:

Un estudio realizado por Lupien, Maheu, Tu, Fiocco y Schramek en 2007 investigó los efectos del cortisol, conocida como la hormona del estrés, en la memoria. Descubrieron que el aumento de cortisol durante episodios de estrés agudo puede perjudicar la capacidad del cerebro para formar nuevas memorias y acceder a memorias ya existentes. Aunque un cierto grado de estrés puede ser esencial para adaptarnos a desafíos ambientales, contribuyendo a una mejor cognición y aprendizaje, el estrés sostenido a largo plazo (crónico) o con niveles muy altos puede generar problemas significativos.




5. Tips para aprender sintiendo:


- Para optimizar la capacidad de aprendizaje, es importante cuidar nuestro cuerpo primero. ¡Nutre tus neuronas! Y busca mecanismos para mejorar tus niveles de ansiedad y estrés. Baja el ritmo, cuídate, y si tus niveles están interfiriendo tu calidad de vida, ¡busca ayuda profesional!


- Sigue tus corazonadas, ¡aprende aquello que despierta tu curiosidad! ¡No sabes hacia dónde podría llevarte esa pasión!


- ¡Lo que no usas se pierde! Comparte lo que aprendes, escribe solo que te apasiona, crea un instagram, hace reel, crear permite nuevas conexiones y consolidar lo que ya sabes.




¡Reconecta con el placer por aprender!


 
 
 

Comentarios


bottom of page